Lionel Messi estuvo cerca de convertirse en inversionista de Querétaro en 2015, cuando un grupo de empresarios encabezado por Inés Sainz y su esposo buscaba hacerse con el control de la institución mexicana. Según el relato de la periodista, el entorno del argentino estaba dispuesto a aportar capital para participar en el proyecto, pero la operación terminó frustrándose por una serie de irregularidades que Sainz atribuyó a la Federación Mexicana de Fútbol.

La historia resulta especialmente llamativa porque ocurrió cuando Messi todavía atravesaba una de las etapas más importantes de su carrera con el Barcelona.

El argentino no habría llegado a México como futbolista. Su participación estaba pensada desde el terreno empresarial, formando parte de un grupo que pretendía asumir el control de Querétaro después de los problemas legales que atravesaba su entonces propietario.

De haberse concretado, habría representado una de las primeras grandes incursiones de Messi en inversiones directamente relacionadas con clubes de fútbol.

Messi estaba dispuesto a aportar dinero para entrar en Querétaro

El proyecto nació en un momento especialmente delicado para los Gallos Blancos.

Los problemas legales alrededor de la propiedad del club abrieron un escenario en el que diferentes empresarios comenzaron a estudiar la posibilidad de adquirir la franquicia.

Fue entonces cuando apareció el grupo relacionado con Inés Sainz.

De acuerdo con su relato, la propuesta no solamente tenía capital mexicano. El entorno de Messi habría mostrado interés en participar económicamente y formar parte de la estructura inversora.

Eso habría colocado a una de las figuras más importantes del fútbol mundial detrás de un proyecto de la Liga MX.

La operación, sin embargo, nunca terminó de concretarse.

Sainz sostuvo que durante el proceso aparecieron situaciones que consideró irregulares y responsabilizó a la Federación Mexicana de Fútbol por determinadas condiciones alrededor de la negociación.

Ante ese escenario, el grupo habría decidido retirar su propuesta y abandonar definitivamente la posibilidad de quedarse con Querétaro.

Messi, por lo tanto, nunca llegó a convertirse formalmente en propietario o accionista del club.

Querétaro pudo convertirse en una de las primeras inversiones deportivas de Messi

La historia adquiere una dimensión diferente cuando se observa la evolución empresarial que posteriormente tuvo el argentino.

Con el paso de los años, Messi amplió considerablemente su presencia comercial fuera de las canchas y comenzó a relacionarse con diferentes iniciativas deportivas y empresariales.

Por eso, aquella posibilidad de invertir en Querétaro puede interpretarse como un temprano acercamiento a un terreno que posteriormente ganaría importancia dentro de su estructura de negocios.

También habría cambiado considerablemente la exposición internacional del conjunto mexicano.

Contar con Messi dentro de un grupo inversor, incluso sin participación deportiva, habría generado una enorme repercusión comercial y mediática alrededor de Querétaro.

Sin embargo, nunca se llegó hasta ese punto.

La versión conocida años después procede principalmente del relato de Inés Sainz sobre las negociaciones y las razones que llevaron al grupo a abandonar la operación. Por ello, conviene diferenciar la existencia de aquel interés de una adquisición que hubiese estado completamente cerrada.

Lo concreto es que el proyecto terminó cayéndose.

Messi continuó construyendo su carrera histórica en Barcelona y Querétaro siguió otro camino institucional.

Más de una década después, la historia permite descubrir una posibilidad que pudo modificar considerablemente el mapa empresarial del fútbol mexicano: antes de desarrollar buena parte de sus actuales proyectos fuera de las canchas, Messi ya había estado cerca de colocar su dinero en un club de la Liga MX.