Kevin-Prince Boateng reveló la sorprendente tranquilidad con la que Lionel Messi afrontó la semifinal de Champions League contra Liverpool en 2019. Según el relato del exfutbolista, mientras buena parte del vestuario del Barcelona realizaba su preparación habitual, el argentino recibía masajes, utilizaba su celular e incluso habría estado en FaceTime durante parte de las indicaciones previas. Después simplemente se colocó los botines, salió al Camp Nou y terminó marcando dos goles en el triunfo por 3-0.
El recuerdo resulta todavía más impactante por la dimensión de aquel encuentro.
No se trataba de un partido cualquiera. Barcelona estaba disputando la ida de las semifinales de la Champions y tenía delante al Liverpool de Jürgen Klopp, que posteriormente terminaría conquistando el torneo.
Messi, sin embargo, aparentemente vivió las horas anteriores con una tranquilidad absoluta.
“Es el único en el mundo que puede hacer eso”, sentenció Boateng al recordar aquella experiencia compartiendo vestuario con el argentino.
Boateng quedó impactado con la preparación de Messi antes del Liverpool
Boateng llegó al Barcelona en enero de 2019 y pudo comprobar desde dentro algunas de las particularidades que rodeaban al mejor futbolista del equipo.
Una de las cosas que más le sorprendió fue la preparación de Messi.
Según su relato, prácticamente nunca veía al argentino realizando las rutinas de gimnasio que esperaba encontrar en un futbolista de semejante nivel. Antes del enfrentamiento contra Liverpool, esa sensación llegó todavía más lejos.
Mientras sus compañeros estaban completamente concentrados en la preparación, Messi permanecía relajado recibiendo tratamiento y mirando su teléfono.
Incluso durante las explicaciones tácticas habría utilizado FaceTime.
Poco antes de comenzar el encuentro, simplemente se preparó para jugar.
La imagen descrita por Boateng contrasta completamente con la enorme presión existente alrededor de aquella semifinal. Para la mayoría de los futbolistas, semejante encuentro requiere una concentración máxima desde muchas horas antes.
Messi parecía funcionar de otra manera.
Su aparente relajación no terminó afectando su rendimiento. Todo lo contrario.
Messi salió al campo y terminó destrozando al Liverpool con un doblete
Barcelona derrotó 3-0 al Liverpool aquella noche en el Camp Nou y Messi volvió a convertirse en el gran protagonista.
Luis Suárez abrió el marcador antes de que el argentino apareciera dos veces durante la segunda mitad.
Primero aprovechó una acción dentro del área para ampliar la ventaja. Después llegó una de las imágenes más recordadas de aquella Champions: un extraordinario tiro libre desde larga distancia que superó a Alisson y estableció el 3-0.
Aquel tanto significó además el gol número 600 de Messi con el Barcelona.
Precisamente por eso Boateng continúa sorprendido por lo que había presenciado antes del partido.
El argentino había afrontado las horas previas con una naturalidad aparentemente incompatible con la importancia del encuentro y posteriormente produjo una actuación decisiva contra uno de los mejores equipos de Europa.
La historia también tiene un desenlace doloroso para aquel Barcelona. Liverpool remontó posteriormente la eliminatoria con un histórico 4-0 en Anfield y avanzó a la final.
Eso, sin embargo, no elimina lo ocurrido durante la ida.
Para Boateng, aquella experiencia sirvió para comprobar de cerca hasta qué punto Messi podía hacer parecer sencillo lo extraordinario.
Mientras otros necesitaban aislarse completamente antes de una semifinal de Champions, el argentino podía mostrarse relajado hasta prácticamente el último momento y después salir al campo para marcar un doblete.
De ahí la conclusión del exjugador: lo que hacía Messi no era normal. Para Boateng, solamente existía un futbolista capaz de prepararse así y después decidir un partido de semejante magnitud.







