Fabio Capello reveló que decidió apartar a Ronaldo Nazário del Real Madrid durante la temporada 2006-2007 debido a sus constantes fiestas y problemas de disciplina. Según declaraciones atribuidas al entrenador italiano y difundidas por Motivaciones Fútbol, el comportamiento del delantero brasileño fuera de las canchas comenzó a generar preocupación dentro del vestuario madridista. Capello aseguró que la situación llegó a provocar quejas de otros futbolistas, entre ellos Ruud van Nistelrooy, quien habría mencionado que el vestuario olía a alcohol. El técnico también recordó que Ronaldo pesaba aproximadamente 94 kilos durante aquella etapa, una circunstancia que, según su valoración, complicaba su rendimiento deportivo.

¿Por qué Fabio Capello decidió sacar a Ronaldo del Real Madrid?

Fabio Capello consideraba que la conducta de Ronaldo Nazário estaba afectando la disciplina del Real Madrid, especialmente por las fiestas que, según su relato, protagonizaba el delantero.

El entrenador italiano llegó al conjunto blanco en 2006 con la intención de recuperar la competitividad del equipo y establecer normas estrictas dentro del vestuario.

Sin embargo, encontró dificultades para gestionar a algunas de las grandes figuras de la plantilla.

Según las declaraciones difundidas, Ronaldo no mantenía los hábitos que Capello consideraba necesarios para competir al máximo nivel.

El técnico también hizo referencia a su condición física y aseguró que el brasileño había alcanzado los 94 kilos.

Otro de los episodios mencionados involucró a Ruud van Nistelrooy, quien supuestamente se quejó del ambiente dentro del vestuario.

De acuerdo con la versión de Capello, el delantero neerlandés llegó a señalar que el lugar olía a alcohol.

Estos señalamientos corresponden al testimonio retrospectivo del entrenador y no deben interpretarse como una comprobación independiente de cada episodio.

Para Capello, mantener la disciplina colectiva era una prioridad, incluso cuando las decisiones afectaban a futbolistas de enorme reconocimiento internacional.

Finalmente, Ronaldo perdió protagonismo y terminó abandonando el Real Madrid durante el mercado de invierno.

Su salida cerró una etapa en la que había conquistado títulos importantes y se había consolidado como uno de los grandes delanteros de la historia del club.

¿Qué le dijo Capello a Berlusconi antes de que Ronaldo fichara por el AC Milan?

Fabio Capello también aseguró que aconsejó a Silvio Berlusconi no contratar a Ronaldo Nazário para el AC Milan debido a sus preocupaciones sobre la vida del brasileño fuera del fútbol.

Según su relato, el entonces propietario del conjunto italiano se comunicó con él para conocer su opinión sobre la posible incorporación del delantero.

Capello explicó que le recomendó evitar el fichaje porque consideraba que sus hábitos podían convertirse en un problema para el equipo.

Sin embargo, Berlusconi decidió avanzar con la operación y Ronaldo terminó incorporándose al AC Milan en enero de 2007.

El movimiento representó una nueva oportunidad para el brasileño, que regresó al fútbol italiano después de haber jugado anteriormente en el Inter de Milán.

Su llegada también generó expectativa por su pasado como uno de los atacantes más determinantes del fútbol mundial.

Ronaldo había conquistado dos Balones de Oro y fue protagonista de la selección brasileña campeona del Mundial de 2002.

Sin embargo, su trayectoria también estuvo marcada por importantes lesiones que condicionaron su continuidad y rendimiento.

Las declaraciones de Capello muestran que, desde la perspectiva del entrenador, los problemas de disciplina fueron determinantes para justificar su salida del Real Madrid.

El italiano sostuvo que ni siquiera el talento extraordinario de Ronaldo era suficiente para compensar una conducta que consideraba perjudicial para el grupo.

Aunque el brasileño continuó su carrera después de abandonar Madrid, aquel episodio quedó como uno de los ejemplos más recordados de las dificultades que pueden surgir entre un entrenador exigente y una estrella mundial.

La historia refleja cómo las decisiones deportivas también dependen de la convivencia y de las normas internas, más allá de la calidad individual de los futbolistas.