Julián Álvarez estaría dispuesto a forzar su salida del Atlético de Madrid para fichar por el FC Barcelona y su ausencia en el último entrenamiento formaría parte de la presión para conseguirlo, según la versión difundida alrededor de la operación. El movimiento sería conocido por Joan Laporta, Deco y el representante del argentino, mientras el presidente azulgrana estaría preparado para construir una propuesta que podría alcanzar los 150 millones de euros incluyendo variables.

El escenario supone una escalada considerable en uno de los grandes conflictos del mercado. El Atlético habría endurecido su postura hasta el punto de considerar que existe un 0% de posibilidades de vender directamente a Julián al Barcelona, independientemente del tamaño de la propuesta.

Barcelona, sin embargo, no estaría dispuesto a rendirse.

Laporta habría mantenido una conversación con Miguel Ángel Gil Marín en la que trasladó la capacidad del conjunto catalán para alcanzar una operación de semejante magnitud. La fórmula no necesariamente supondría colocar 150 millones fijos sobre la mesa, ya que una parte dependería de variables y objetivos.

La clave estaría ahora en comprobar hasta dónde está dispuesto a llegar Julián para conseguir el traspaso.

La ausencia de Julián aumenta la presión sobre un Atlético que no quiere negociar

La supuesta decisión del delantero de ausentarse deliberadamente del entrenamiento marcaría un cambio radical en el conflicto.

Hasta ahora, Julián podía manifestar internamente su deseo de marcharse mientras continuaba cumpliendo con normalidad sus obligaciones deportivas. Si su ausencia realmente responde a una estrategia destinada a presionar al club, la situación entraría en un terreno mucho más delicado.

El Atlético tendría entonces que gestionar simultáneamente el mercado y el vestuario.

Mantener a un futbolista de semejante importancia siempre representa una ventaja deportiva, pero hacerlo cuando existe una voluntad firme de abandonar el proyecto puede generar problemas durante la temporada.

Eso tampoco significa que el Atlético tenga que aceptar automáticamente sus condiciones.

Julián tiene contrato y la institución mantiene una posición fuerte para decidir su futuro. Además, la posibilidad de entregarlo directamente a un rival como Barcelona representa uno de los principales obstáculos de toda la operación.

Por ahora, la supuesta ausencia como medida de presión debe manejarse como una versión difundida y no como un hecho oficialmente reconocido por Julián o el Atlético.

Laporta estaría dispuesto a llegar hasta los 150 millones para romper el bloqueo

Barcelona tendría preparada su principal herramienta para intentar cambiar la postura rojiblanca: el dinero.

Los 150 millones de euros incluyendo variables convertirían la operación en una inversión gigantesca y demostrarían hasta qué punto el club consideraría a Julián una pieza estratégica para su ataque.

La cifra también colocaría al Atlético ante una decisión incómoda.

Rechazar una propuesta de semejante dimensión significaría mantener hasta el final su postura institucional, incluso renunciando a un ingreso extraordinario. Aceptarla, en cambio, supondría reforzar directamente a uno de sus principales adversarios en España después de haber transmitido que Julián no sería negociado con el Barcelona.

Ahí está el verdadero pulso.

Laporta necesitaría convencer a Gil Marín de separar el conflicto institucional de la oportunidad económica, mientras Julián tendría que conseguir que su voluntad de marcharse termine influyendo en la decisión rojiblanca.

Barcelona tendría además un argumento fundamental: el propio futbolista querría vestir de azulgrana.

Nada de esto garantiza que la transferencia vaya a concretarse. Las posturas continúan extremadamente alejadas y todavía faltaría transformar las intenciones en una propuesta aceptada.

Pero el mercado habría entrado en una nueva fase: Julián estaría dispuesto a presionar desde dentro y Laporta podría llegar hasta los 150 millones desde fuera. Ahora es el Atlético quien debe decidir si mantiene su negativa incluso ante ese escenario.