Por Tomás Valle

Fue una noche muy polémica en La Cartuja de Sevilla, de las más picantes que tuvo Vinicius Junior vistiendo la camiseta del Real Madrid. El equipo blanco se midió en la final de la Copa del Rey contra Osasuna, en la que terminó derrotándolo por 2-1 con un doblete de Rodrygo Goes y se consagró como el campeón.
Sin embargo, la lupa del partido estuvo puesta todo el tiempo en lo que sucediera con Vinicius Junior, porque desde antes de que el árbitro José María Sánchez Martínez pitara el inicio de los 90 minutos tuvo polémicas que lo involucraron. Primero con las pitadas que le dieron todos los fanáticos del Osasuna.
Cabe destacar que Vini jugó un verdadero partidazo, fue la gran figura del equipo de Carlo Ancelotti, pero lo que hizo con los rivales estuvo fuera de lugar y también con los árbitros. Pareciera que el conflicto lo alimenta a jugar mejor, porque el brasileño no se distrae y no se va del partido cuando se pelea con los rivales.
El delantero brasileño saludó a todos los jugadores de Osasuna, pero cuando le tocaba dar la mano a Sánchez Martínez, Raúl Cabañero Martínez y José Enrique Naranjo Pérez se dio la vuelta y se dirigió hacia el banquillo. El brasileño tuvo un claro gesto de protesta de lo harto que está del trato que recibe.

13/05/2025

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