Estados Unidos, Nueva Zelanda y Fiyi estarían preparando una candidatura conjunta para organizar el Mundial 2038, un proyecto que rompería varios esquemas tradicionales de la Copa del Mundo al reunir a países de Concacaf y Oceanía separados por enormes distancias. La propuesta tendría como uno de sus argumentos la rotación continental de las sedes, aunque todavía no existe confirmación formal de FIFA sobre la candidatura ni está definido oficialmente el procedimiento para elegir al anfitrión de aquella edición.
El proyecto sería especialmente llamativo porque Estados Unidos ya dispone de una infraestructura deportiva capaz de recibir grandes acontecimientos, mientras Nueva Zelanda y Fiyi permitirían extender por primera vez una Copa del Mundo masculina hacia territorios de Oceanía.
Sin embargo, esa misma combinación representaría el principal desafío.
Los desplazamientos entre Estados Unidos y Oceanía obligarían a diseñar cuidadosamente grupos, sedes y fases para evitar que selecciones y aficionados tengan que realizar continuamente viajes de miles de kilómetros.
Por eso, una eventual candidatura necesitaría presentar mucho más que estadios. Transporte aéreo, zonas de concentración, recuperación de los jugadores y distribución geográfica serían elementos fundamentales.
¿Cómo sería el Mundial 2038 de Estados Unidos, Nueva Zelanda y Fiyi?
Una candidatura conjunta de Estados Unidos, Nueva Zelanda y Fiyi para el Mundial 2038 tendría que construir un modelo que reduzca al máximo los grandes desplazamientos.
Una alternativa lógica sería organizar determinadas zonas del torneo por regiones. Algunas selecciones podrían disputar buena parte de la fase inicial en Estados Unidos, mientras otras quedarían concentradas en Oceanía antes de avanzar hacia las rondas eliminatorias.
Ese planteamiento permitiría reducir viajes, aunque las distancias seguirían siendo extraordinarias cuando llegara el momento de conectar ambas regiones.
Estados Unidos aportaría una amplia estructura de grandes estadios, aeropuertos y ciudades capaces de recibir partidos internacionales. Nueva Zelanda cuenta también con experiencia organizativa en grandes competiciones deportivas.
Fiyi supondría el elemento verdaderamente novedoso del proyecto. Su participación convertiría al pequeño país oceánico en protagonista de una candidatura mundialista y ampliaría considerablemente el alcance territorial del torneo.
¿Qué opciones tienen Concacaf y Oceanía de organizar el Mundial 2038?
La rotación continental para el Mundial 2038 puede convertirse en uno de los factores determinantes cuando FIFA establezca oficialmente las reglas para presentar candidaturas.
Las sedes de las ediciones anteriores condicionarán qué confederaciones estarán habilitadas para competir, dependiendo de los criterios que FIFA adopte finalmente.
Precisamente por eso, una propuesta que combine Concacaf y Oceanía podría intentar aprovechar el escenario disponible para 2038. Sin embargo, todavía es demasiado pronto para considerar que esos continentes tengan garantizada alguna ventaja.
FIFA tendrá que definir primero el calendario, los requisitos y las restricciones aplicables a la elección.
Tampoco está confirmado formalmente que Estados Unidos, Nueva Zelanda y Fiyi hayan presentado una candidatura oficial. Por ahora, se trataría de un proyecto en preparación que necesitará superar numerosas etapas antes de convertirse en una opción real.
Lo que sí resulta evidente es su carácter inédito. Un Mundial repartido entre Norteamérica y Oceanía obligaría a FIFA a resolver un desafío logístico gigantesco y, al mismo tiempo, podría llevar el torneo masculino a territorios que nunca han organizado una Copa del Mundo.







